Sobre la derogación de la ley de ilícitos cambiarios: la lucha se resuelve a favor del libre mercado.

Hace ya semanas, nos encontrábamos en las redes sociales un debate entre asesores económicos del gobierno sobre las políticas a tomar para una salida de la crisis. En resumidas cuentas, el tema central del debate era sobre liberar o controlar la economía, es decir, entre si aplicar un paquete keynesiano, con más controles y algo de transparencia (pero sin medidas revolucionarias), o liberar la economía, soltando los controles y dejando que el mercado se autoregule.

Ya desde 2014, la política del gobierno venía siendo de acuerdo y conciliación con los sectores capitalistas para liberar los controles. Así, después del acaparamiento de los productos de primera necesidad regulados, los capitalistas exigieron “sincerar los precios” de dichos productos para que fuese rentable su producción. ¿Qué sucedió?, pues que los precios se fueron sincerando y uno a uno los productos regulados (que se conseguían a altísimos precios en mercados paralelos), ahora se conseguían en los anaqueles a precios muy por encima de los del mercado negro. En realidad, lo que se hizo fue legalizar el mercado paralelo de bienes de consumo.

En materia cambiaria, vemos como se han venido ensayando diversos mecanismos como una vía lenta para la flexibilización del cambio. Así, de una tasa oficial controlada, se pasa a una taza protegida y otra fluctuante cuyo precio se fija por medio de subastas, esto en materia oficial, mientras en el mercado negro, el dólartoday trataba de seguir el ritmo de la galopante inflación que terminaría convertida en hiperinflación[1].

Una de las consecuencias de esta crisis hiperinflacionaria, sería la migración de millones de venezolanos, lo que a su vez, genera una de las válvulas de escape[2] para la presión social contenida: las remesas de los emigrados. La forma en la que se realizaba este envío de remesas era una triangulación, se buscaba un comprador de divisas con cuenta en el extranjero a quién el familiar emigrado pudiese transferir el dinero en dólares, a su vez, este comprador transfería el cambio en bolívares al familiar en Venezuela, de esta manera, los dólares evadían el control en el país.

Producto de estas transferencias, el gobierno nacional respondió con la intervención de Banesco (operación manos de papel), a quienes acusaba de colaborar con la fuga de efectivo y de plataforma para los ilícitos cambiarios. Todo esto, seguido de una gran campaña mediática en la que se presumía de dar un duro golpe a las mafias.

Más adelante, ese golpe a las mafias se convertiría en la aprobación del envío de divisas a través, ya no de intermediarios personales, sino por medio de instituciones como Zoom o Italcambio, quienes recibirían las transferencias en dólares y entregarían el dinero en bolívares en Venezuela. Nuevamente, el gobierno de Maduro “golpea a las mafias” legalizando su actividad.

Sobre la derogación de la Ley de Ilícitos Cambiarios.

El 6 de agosto, ha sido oficializado a través de Gaceta Oficial No. 41.452, lo que días antes aprobara la Asamblea Nacional Constituyente, un decreto por el cual queda derogada la Ley de Ilícitos Cambiarios.

En el artículo 2 de dicho decreto puede leerse lo siguiente:

“A partir de la entrada en vigencia del presente Decreto Constituyente, y sin perjuicio de lo establecido en el artículo 3 ejusdem, se deroga el Decreto con Rango, Valor y Fuerza de Ley del Régimen Cambiario y sus Ilícitos; el artículo 138 del Decreto con Rango, Valor y Fuerza de Ley del Banco Central de Venezuela en lo que concierne exclusivamente al ilícito referido a la actividad de negociación y comercio de divisas en el país; y todas aquellas disposiciones normativas en cuanto colidan con lo establecido en este Decreto Constituyente”[3].

Las implicaciones de este artículo son varias. La primera y más resaltante, es la despenalización de las negociaciones y el comercio con divisas en el país, es decir, hacer legal lo que ya en los hechos venía ocurriendo, la compra y venta de divisas por parte de los particulares y empresas sin levantar el control cambiario. El fin de esto es poder captar comisiones e impuestos de una actividad que se realizaba al margen de la ley, pero manteniendo la asignación de divisas proveniente de la renta petrolera bajo su discreción.

Esta discrecionalidad en la asignación de divisas, fuera del control popular, permite que se siga provechando el modelo rentista venezolano para alimentar a la burguesía, a los empresarios “patriotas” y a la burocracia responsable de la asignación con dólares baratos y jugosas comisiones, mientras se les niegan a las empresas bajo control obrero o nacionalizadas como Café Fama de América y Lácteos Los andes, o a las comunas productivas.

La otra implicación del artículo 2, es la que señala Pasqualina Cursio cuando señala que:

“Al derogar la Ley del Régimen Cambiario y sus Ilícitos también se dejó sin efecto el actual régimen cambiario. Por ejemplo, quedó derogado el artículo 4: ‘Las divisas autorizadas o liquidadas a través de los mecanismos administrados por las autoridades competentes del régimen de administración de divisas provenientes del patrimonio público estarán sometidas a las regulaciones y restricciones establecidas en este Decreto con Rango, Valor y Fuerza de Ley’[4].

Pero al no estar vigente la ley no hay marco jurídico que norme el uso de las divisas del sector público, tanto las que ingresan por las exportaciones que realiza el Estado, como las que provienen del endeudamiento público externo”.

Por lo que nada impide que, al no existir el ilícito cambiario, las divisas asignadas a través de subastas o por cualquier otro medio sean negociadas en el mercado paralelo recién legalizado.

Perdón, impunidad y arbitrariedad

En su artículo 3, el decreto señala que no se aplicará la excepción constitucional a la retroactividad legal cuando esta beneficia a un reo, es decir, que no se aplicará el principio de favorabilidad.

Para los académicos burgueses, la no aplicación del principio de favorabilidad se trata de una transgresión total al ordenamiento jurídico, incluso a los convenios firmados por Venezuela en materia de Derechos Humanos, por lo que ni aún la Plenipotenciaria Asamblea Nacional Constituyente (que en la práctica ha venido aprobando decretos que modifican o que van en contra de artículos de la constitución) podría modificar por tratarse de convenios supraconstitucionales.

Desde nuestro punto de vista, estos sacrosantos principios raras veces favorecen a los hijos de la clase trabajadora y están más hechos para dejar impunes a los delincuentes de cuello blanco que a los pobres. Por ello las ONG’s en derechos humanos han cacareado tanto la violación de este principio. Sin embargo, el artículo, como no podía ser de otra manera viniendo de un órgano subordinado a la burocracia, deja abierta la posibilidad para que muchos de los crímenes y criminales de este tipo queden impunes ya que señala que “no se aplicará la excepción de retroactividad de la ley más favorable a los casos graves ocurridos hasta la fecha de la publicación”[5], dejando así al criterio de un juez el definir cuál caso de corrupción es considerado grave y cuál no, y como es bien sabido, ese criterio en muchos casos tiene que ver con cuánto se pueda pagar o con afinidades políticas, en definitiva, criterios arbitrarios.

En el artículo 4 por su parte, se habla de la reducción de penas en los casos en los que las sumas de las operaciones no excedan en los 10 mil dólares americanos “Sin menoscabo de las acciones del Estado para resarcir el daño patrimonial público”, acciones que exigimos se ejerzan sobre los burgueses y empresarios de maletín que llevaron (y se siguen llevando) los recursos del país.

¿Qué esperar de la medida?

Como hemos venido señalando desde la Corriente Marxista, sólo hay dos formas de salir de la crisis económica actual: expropiando a la burguesía y los terratenientes y planificando la economía en términos socialistas, o liberando el mercado y dejando que el mercado se recomponga en los márgenes del capitalismo, lo que significaría, descargar todo el peso de la crisis sobre los trabajadores por años. Lo que sí es un hecho y se ha demostrado en todos estos años de revolución bolivariana es que el capitalismo no puede ser regulado pues tarde o temprano todos estos controles son burlados por la burguesía.

El gobierno de Maduro, al no tener la intensión de ir hacia el socialismo, se ha quedado con la alternativa de ponerse de rodillas ante las exigencias de la burguesía e ir liberando la economía con el fin de generarles confianza, con señales de buena voluntad como la legalización del mercado paralelo de divisas o la ley de protección y proposición a la inversión extranjera.

Maduro, intenta con esta ofrenda atraer inversiones, con la esperanza de que la medida creará un incentivo para que los empresarios traigan sus divisas y las ofrezcan en este mercado como señala el decreto entre sus consideraciones cuando afirma que tiene el “firme propósito de brindar las máximas seguridades para la inversión extranjera productiva”, sin embargo, la experiencia demuestra que los empresarios están más interesados en extraer que en introducir divisas al país, por lo que este mercado tendrá que conformarse con las divisas provenientes de las remesas y otras fuentes marginales, entre ellas, las provenientes de la corrupción para el lavado de las mismas.

La medida, aplicada en una economía hiperinflacionaria en la que el Bolívar (y ahora el Bolívar Soberano) pierde por horas su valor, implicará la dolarización de la economía de forma implícita. Esto se debe a que la mejor forma de proteger cualquier ingreso es cambiándolo a dólar, pero a su vez, los comerciantes intentarán acceder a esta moneda dolarizando sus precios, todo esto mientras los salarios de los más humildes, aquellos que no pueden negociar su fuerza de trabajo en dólares, se mantiene en bolívares.

Por otro lado, la legalización del mercado paralelo poco beneficiará a los pequeños productores, a los “emprendimientos socio económicos” o al pueblo, ya que la demanda de los grandes capitalistas, aquellos que tienen miles de millones de bolívares acumulados hará tender el precio del dólar al alza constantemente, poniéndolo fuera del alcance del pueblo y reservando este mercado marginal para la burguesía (que además se seguirá beneficiando de las asignaciones del gobierno).

La experiencia brasileña

La historia se repite a veces como farsa y otras como tragedia. En 2015, escribí un artículo sobre la degeneración del Partido de los Trabajadores de Brasil y de la aplicación por parte de Dilma del programa de su contendor una vez ganadas las elecciones. En el artículo, se recogen las palabras de Lula, quien señaló que:

“Ganamos las elecciones con un discurso y nuestros adversarios perdieron las elecciones con un discurso. Más la impresión que damos a la sociedad es que adoptamos el discurso del que perdió. Eso es lo que está en la cabeza del pueblo”[6]

Para nosotros, estas palabras de Lula entonces no eran más que una representación del policía bueno pues él mismo había comenzado el proceso de las contrarreformas y nunca se decidió a luchar por el socialismo. Pero lo que queremos resaltar es que ésa es la misma impresión que hoy se lleva el pueblo venezolano después de la victoria de Maduro, que se está aplicando el programa de los que perdieron la elección electoral.

En el mismo artículo, reproducimos las palabras de Serge Goulart, quién fuera uno de los miembros dirigentes del PT y actualmente es dirigente de la Esquerda Marxista (Sección brasileña de la CMI):

“Cuando un grande partido de izquierda abandona todo por lo que fue electo, eso provoca un desanimo en la militancia, los trabajadores y la juventud y los sectores de la derecha se sienten fortalecidos al ver la flaqueza del adversario”[7].

Esto se ha confirmado también en la revolución bolivariana, lo vemos en los resultados electorales que presentaron una dramática abstención, que muestra que los votos chavistas no han crecido en años, por más que se han aplicado toda una serie de políticas clientelares, por otro lado, se confirma el fortalecimiento de los sectores de derecha, que desde la primeras negociaciones en 2014 han seguido exigiendo cada vez más, incluso en detrimento de decretos y leyes promulgadas por Chávez que hoy son revisadas, reformadas o incumplidas para el beneficio de la burguesía.

La tendencia general del gobierno de Maduro es claramente de entrega de las conquistas alcanzadas en revolución, todo en nombre del legado de Chávez y del socialismo y esto seguirá ocurriendo mientras no exista una organización de izquierda que logre vincularse con las masas en lucha y plantee una resistencia seria y coherente a las políticas de ajuste capitalista.

Desde la corriente marxista, hemos venido agitando en favor de la construcción de esa alternativa revolucionaria, las condiciones objetivas para la lucha están dadas, el pueblo no ha sufrido aún una derrota histórica y sigue luchando y defendiendo sus conquistas, lo que hace falta es el factor subjetivo, un partido revolucionario determinado a luchar por el socialismo que no tema a la represión.


Notas:

[1] Con esto nos referimos a lo que muchas personas comunes también han observado, que aún disminuyendo el precio del dólar, los precios de los productos seguían en aumento, es decir, la inflación seguía creciendo, y esto se debe a que los precios de la economía venezolana están buscando igualarse a los precios internacionales en una gran cantidad de rubros y como consecuencia, el precio en bolívares del dólar no podía más que crecer en términos absolutos.

[2] Otras de las válvulas de escape que han ayudado a contener un posible estallido son la asignación de bonos y la venta a precios subsidiados de alimentos a través de las cajas o bolsas CLAP. Sobre los primeros, escribimos en el artículo Asalariados o Bonificados: Un ataque disimulado contra la clase trabajadora. Sobre las cajas CLAP, sólo podemos añadir que lejos de ser una verdadera medida de solución a la crisis, se han convertido en mecanismos de la maquinaria electoral y significan para el Estado un enorme gasto que alimenta a las mafias burocráticas que reciben comisiones de las importaciones de alimentos.

[3] AVN. (2018). En Gaceta Oficial N° 41.452 derogatoria de Ley de Ilícitos Cambiarios. Retrieved August 7, 2018, from http://www.eluniversal.com/economia/16919/en-gaceta-oficial-n-41452-entra-derogatoria-de-ley-de-ilicitos-cambiarios#

[4] Curcio, P. (2018). Laguna cambiaria y un comentario sobre el anclaje del bolívar soberano a El Petro – 15 y Último. Retrieved August 7, 2018, from http://www.15yultimo.com/2018/08/05/laguna-cambiaria-y-un-comentario-sobre-el-anclaje-del-bolivar-soberano-a-el-petro/

[5] AVN. (2018). Op. Cit.

[6] Pérez, L. (2015). La degeneración del PT y las políticas de conciliación con la burguesía. Retrieved August 8, 2018, from https://leanderperez.wordpress.com/2015/11/13/la-degeneracion-del-pt-y-las-politicas-de-conciliacion-con-la-burguesia/

[7] Ibid.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s